-
Un capricho, un estado de ánimo pasajero, induce fácilmente al novelista a trasladar su hogar a otra parte. Siempre puede alegar el trabajo como excusa para librarse de las garras de sus molestos anfitriones.
Un capricho, un estado de ánimo pasajero, induce fácilmente al novelista a trasladar su hogar a otra parte. Siempre puede alegar el trabajo como excusa para librarse de las garras de sus molestos anfitriones.