Autores:
  • Dios se apiade de nosotros porque después de años de escribir, usando montañas de papel y ríos de tinta, agotando terminología rimbombante sobre las reuniones de avivamiento más grandes de la historia, todavía nos enfrentamos a la corrupción flagrante en cada nación, así como a la era eclesiástica más carente de oración desde Pentecostés.