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Cuanto más oremos, más querremos orar. Cuanto más recemos, más podremos rezar. Cuanto más recemos, más rezaremos. El que reza poco, rezará menos, pero el que reza mucho, rezará más. Y el que ora más, deseará orar más abundantemente.
Cuanto más oremos, más querremos orar. Cuanto más recemos, más podremos rezar. Cuanto más recemos, más rezaremos. El que reza poco, rezará menos, pero el que reza mucho, rezará más. Y el que ora más, deseará orar más abundantemente.