-
Nuestros niveles de deseo, paciencia, persistencia y confianza acaban desempeñando un papel mucho más importante en el éxito que la pura capacidad de razonamiento. Si nos sentimos motivados y llenos de energía, podemos superar casi cualquier cosa. Si nos sentimos aburridos e inquietos, nuestra mente se apaga y nos volvemos cada vez más pasivos.