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¿Camino? ¿Tengo los pies quietos? Levanto los ojos, dejo que se muevan en redondo, y me giro con ellos, un círculo, otro círculo, y me paro en medio. Todo está como siempre. Sólo ha muerto el miliciano Stanislaus Katczinsky. Entonces no sé nada más.
¿Camino? ¿Tengo los pies quietos? Levanto los ojos, dejo que se muevan en redondo, y me giro con ellos, un círculo, otro círculo, y me paro en medio. Todo está como siempre. Sólo ha muerto el miliciano Stanislaus Katczinsky. Entonces no sé nada más.