-
Las aves, hay que admitirlo, son los vertebrados más apasionantes y meritorios; son quizá la mejor puerta de entrada al estudio de la historia natural, y una muy buena cuña hacia la conciencia conservacionista.
Las aves, hay que admitirlo, son los vertebrados más apasionantes y meritorios; son quizá la mejor puerta de entrada al estudio de la historia natural, y una muy buena cuña hacia la conciencia conservacionista.