-
Cada momento viene a nosotros preñado de una orden de Dios, sólo para pasar y sumergirse en la eternidad, allí para permanecer para siempre lo que hemos hecho de él.
Cada momento viene a nosotros preñado de una orden de Dios, sólo para pasar y sumergirse en la eternidad, allí para permanecer para siempre lo que hemos hecho de él.