-
En efecto, el que no espera nada no quedará defraudado, pero el que espera mucho -si vive y utiliza lo que tiene entre manos día a día- quedará colmado hasta rebosar.
En efecto, el que no espera nada no quedará defraudado, pero el que espera mucho -si vive y utiliza lo que tiene entre manos día a día- quedará colmado hasta rebosar.