-
Practica regalando cosas, no sólo las que no te importan, sino las que te gustan. Recuerda que lo que cuenta no es el tamaño del regalo, sino su calidad y la cantidad de apego mental que superas. Así que no te arruines por un impulso positivo momentáneo para luego arrepentirte. Piensa bien lo que regalas. Regala cosas pequeñas, con cuidado, y observa los procesos mentales que acompañan al acto de soltar la cosita que te ha gustado.