-
Lo que pasa con los niños es que, si quieren agarrar el anillo de oro, hay que dejarles que lo hagan y no decirles nada. Si se caen, se caen, pero malo es que digas algo.
Lo que pasa con los niños es que, si quieren agarrar el anillo de oro, hay que dejarles que lo hagan y no decirles nada. Si se caen, se caen, pero malo es que digas algo.