-
El hombre que triunfa por encima de sus semejantes es aquel que, en los primeros años de su vida, discierne claramente su objeto y hacia ese objeto dirige habitualmente sus facultades. Incluso el genio mismo no es más que una fina observación reforzada por la firmeza de propósito. Todo hombre que observa atentamente y resuelve con firmeza se convierte inconscientemente en un genio.