-
Sudar la gota gorda para alinear la Biblia con nuestras agotadoras expectativas, para hacer de la Biblia algo que no está destinado a ser, no es un acto piadoso de fe, aunque lo parezca en la superficie. En realidad, es un miedo apenas enmascarado a perder el control y la certeza, un espejo de una inquietud interior, una señal de advertencia de que en el fondo no confiamos realmente en Dios.