-
Está bien desanimarse. No está bien abandonar. Saber que quieres abandonar pero plantar tus pies y seguir acercándote hasta que tomes la fortaleza impenetrable que has decidido asediar en tu propia vida, eso es persistencia.
Está bien desanimarse. No está bien abandonar. Saber que quieres abandonar pero plantar tus pies y seguir acercándote hasta que tomes la fortaleza impenetrable que has decidido asediar en tu propia vida, eso es persistencia.