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Estoy asombrado. Cuando tenía 40, pensaba que nunca llegaría a los 50. Y a los 50 pensaba que la guinda del pastel serían los 60. A los 60, seguía yendo viento en popa y disfrutando de todo.
Estoy asombrado. Cuando tenía 40, pensaba que nunca llegaría a los 50. Y a los 50 pensaba que la guinda del pastel serían los 60. A los 60, seguía yendo viento en popa y disfrutando de todo.