-
El viento de invierno es fuerte y salvaje, Acércate a mí, mi querida niña; Deja tus libros, y juega menos; Y, mientras la noche se vuelve gris, Hablaremos de sus horas pensativas.
El viento de invierno es fuerte y salvaje, Acércate a mí, mi querida niña; Deja tus libros, y juega menos; Y, mientras la noche se vuelve gris, Hablaremos de sus horas pensativas.