-
De ahí la tensión, la ansiedad, la angustia de la humanidad. Cuanto más luches con la muerte, más ansioso te volverás, estás destinado a volverte. Es una consecuencia natural de ello.
De ahí la tensión, la ansiedad, la angustia de la humanidad. Cuanto más luches con la muerte, más ansioso te volverás, estás destinado a volverte. Es una consecuencia natural de ello.