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Amada juventud, tendrás tus pruebas y tentaciones por las que deberás pasar, pero hay grandes momentos de eternidad que te esperan. Tenéis nuestro amor y nuestra confianza. Oramos para que estéis preparados para tomar las riendas del liderazgo. Os decimos: "Levantaos y resplandeced" y sed una luz para el mundo, un estandarte para los demás.