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Por suerte y por bondad, en la vida hay ciertas pausas e interrupciones que obligan a los descuidados a reflexionar y a los ligeros a ser serios, momentos en que termina un curso de acción y comienza otro.
Por suerte y por bondad, en la vida hay ciertas pausas e interrupciones que obligan a los descuidados a reflexionar y a los ligeros a ser serios, momentos en que termina un curso de acción y comienza otro.