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¿Quién eres tú para que los hombres rasguen sus pechos y descubran su orgullo, para que puedas ver su valor desnudo y su orgullo sin vergüenza? Mira primero que tú mismo mereces ser un dador, y un instrumento de dar.
¿Quién eres tú para que los hombres rasguen sus pechos y descubran su orgullo, para que puedas ver su valor desnudo y su orgullo sin vergüenza? Mira primero que tú mismo mereces ser un dador, y un instrumento de dar.