-
Abrid vuestros corazones al amor que Dios infunde. . . Dios te ama con ternura. Lo que Él te da no es para guardarlo bajo llave, sino para compartirlo.
Abrid vuestros corazones al amor que Dios infunde. . . Dios te ama con ternura. Lo que Él te da no es para guardarlo bajo llave, sino para compartirlo.