Autores:
  • Preparamos el terreno para nuestra oración cuando nos despojamos de algo que no es de Cristo, que es indigno de él, y sólo la oración de quien puede, como San Pablo, decir: "Vivo, pero no yo, sino que Cristo vive en mí", es la verdadera oración cristiana.

Preparamos el terreno para nuestra oración cuando nos despojamos de algo que no es de Cristo, que es indigno de él, y sólo la oración de alguien que puede, como San Pablo decir: "Yo vivo, pero no yo, sino que Cristo vive en mí", es la verdadera oración cristiana. - Antonio de Sourozh
Empotrar: