Autores:
  • Los ateos no odian a las hadas, los duendes o los unicornios porque no existen. Es imposible odiar algo que no existe. Los ateos -como los expertos en pintura odiaban al pintor- odian a Dios porque existe.

    "You Can Lead an Atheist to Evidence, But You Can't Make Him Think: Answers to Questions from Angry Skeptics". Book by Ray Comfort, 2009.