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La envidia y los celos son muy dañinos porque nunca estás satisfecho con lo que tienes y nunca reflexionas sobre lo que tienes. Vives constantemente tu vida pendiente de lo que no tienes.
La envidia y los celos son muy dañinos porque nunca estás satisfecho con lo que tienes y nunca reflexionas sobre lo que tienes. Vives constantemente tu vida pendiente de lo que no tienes.