-
Acordémonos de los pobres, y no olvidemos la bondad para con los extraños; sobre todo, amemos a Dios con toda nuestra alma, y fuerza, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Acordémonos de los pobres, y no olvidemos la bondad para con los extraños; sobre todo, amemos a Dios con toda nuestra alma, y fuerza, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.