-
Ningún gobierno puede mantenerse sin el principio del temor y del deber. Los hombres buenos obedecerán el último, pero los malos sólo el primero. Si nuestro gobierno fracasa alguna vez, será por esta debilidad.
Ningún gobierno puede mantenerse sin el principio del temor y del deber. Los hombres buenos obedecerán el último, pero los malos sólo el primero. Si nuestro gobierno fracasa alguna vez, será por esta debilidad.