-
No podemos garantizar que las mujeres estén libres de discriminación en el lugar de trabajo y en todas partes mientras nuestra Constitución no las defienda universalmente. Tal como está ahora, la igualdad de derechos de las mujeres está sujeta a la interpretación de la ley. Es un riesgo que nuestras madres, hermanas e hijas no pueden permitirse.