Autores:
  • A ninguno de nosotros nos gusta el concepto de ley porque a ninguno de nosotros nos gustan las restricciones que nos impone. Pero cuando entendemos que Dios nos ha dado su ley para ayudarnos a guardar nuestras almas, vemos que la ley es para nuestro cumplimiento, no para nuestra limitación. La ley nos recuerda que algunas cosas, algunas experiencias, algunas relaciones son sagradas. Cuando todo ha sido profanado, no es sólo mi libertad la que se ha perdido, la pérdida es de todos. Dios nos dio la ley para recordarnos lo sagrado de la vida, y los sistemas legales que hemos creado sólo sirven para recordarnos los juicios profanos que hacemos.