-
Comprar el ordenador adecuado y conseguir que funcione correctamente no es más complicado que construir un reactor nuclear con piezas de un reloj de pulsera en una habitación a oscuras utilizando sólo los dientes.
Comprar el ordenador adecuado y conseguir que funcione correctamente no es más complicado que construir un reactor nuclear con piezas de un reloj de pulsera en una habitación a oscuras utilizando sólo los dientes.