-
Fuera de vuestra conciencia no podéis convertiros en soldados en una guerra porque podréis ver, con ojos claros, que vais a matar a gente - gente que no os ha hecho ningún daño personalmente, gente como vosotros. Tienen sus hijos, sus esposas, sus madres, sus padres ancianos a los que cuidar - y tú estás matando a esa persona sólo para conseguir una medalla de oro. Tu pistola se te escapará de la mano, y eso será un acto de conciencia. Y te sentirás tremendamente dichoso de que haya sucedido; aunque te estén disparando, tu muerte será una gloria, una paz, una aventura, un viaje a un mundo nuevo.