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Levantémonos con el poder moral de la feminidad; y demos voz a la voz de la misericordia ultrajada, y de la justicia insultada, y de la verdad eterna, y del amor poderoso y de la santa libertad.
Levantémonos con el poder moral de la feminidad; y demos voz a la voz de la misericordia ultrajada, y de la justicia insultada, y de la verdad eterna, y del amor poderoso y de la santa libertad.