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El ser vivo sólo tiene un propósito: llegar a su propia plenitud de ser, como un árbol llega a la plena floración, o un pájaro a la belleza primaveral, o un tigre al lustre.
El ser vivo sólo tiene un propósito: llegar a su propia plenitud de ser, como un árbol llega a la plena floración, o un pájaro a la belleza primaveral, o un tigre al lustre.