Autores:
  • Una prueba de que nuestra voluntad ha sido quebrantada es que empezamos a dar gracias a Dios por aquello que antes nos parecía tan amargo, sabiendo que su voluntad es buena y que, a su tiempo y a su manera, Él es capaz de hacer dulces las aguas más amargas.

    Nancy Leigh DeMoss (2009). “A Place of Quiet Rest: Finding Intimacy with God Through a Daily Devotional Life”, p.70, Moody Publishers