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Oh, que tu silueta nunca se disuelva en la playa;
que tus párpados nunca revoloteen en la vacía
vacío.
No me dejes ni por un segundo, querida mía.
Oh, que tu silueta nunca se disuelva en la playa;
que tus párpados nunca revoloteen en la vacía
vacío.
No me dejes ni por un segundo, querida mía.