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Y que lo mejor sea para tu amigo. Si debe conocer el reflujo de tu marea, que conozca también su crecida. ¿Qué es tu amigo para que busques con él horas para matar? Busca con él siempre horas para vivir. Porque es suyo llenar tu necesidad, pero no tu vacío. Y en la dulzura de la amistad, que haya risas y se compartan los placeres. Porque en el rocío de las pequeñas cosas el corazón encuentra su mañana y se refresca.