Autores:
  • Muchos malos golfistas se casan, pensando que la solicitud cariñosa de una esposa puede mejorar su juego. Pero son hombres rudos, de piel gruesa, no sensibles e introspectivos. Uno de los principales méritos del golf es que el no tener éxito en el juego induce a una cierta cantidad de humildad decente, que evita que un hombre se envanezca demasiado con cualquier triunfo insignificante que pueda lograr en otros ámbitos de la vida.

    P.G. Wodehouse (2013). “The Golf Omnibus”, p.163, Random House