Autores:
  • He aquí a Jesucristo crucificado, que es el único fundamento de nuestra esperanza; Él es nuestro Mediador y Abogado; la víctima y el sacrificio por nuestros pecados. Él es la bondad y la paciencia mismas; su misericordia se conmueve con las lágrimas de los pecadores, y nunca niega el perdón y la gracia a quienes se lo piden con un corazón verdaderamente contrito y humillado.