-
A falta de una felicidad inagotable, el sufrimiento eterno nos daría al menos un destino. Pero ni siquiera tenemos ese consuelo, y nuestras peores agonías terminan un día.
A falta de una felicidad inagotable, el sufrimiento eterno nos daría al menos un destino. Pero ni siquiera tenemos ese consuelo, y nuestras peores agonías terminan un día.