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Porque el único y verdadero fin de la educación es sencillamente éste: enseñar a los hombres a aprender por sí mismos; y cualquier instrucción que no consiga esto es un esfuerzo gastado en vano.
Porque el único y verdadero fin de la educación es sencillamente éste: enseñar a los hombres a aprender por sí mismos; y cualquier instrucción que no consiga esto es un esfuerzo gastado en vano.