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Algunos hombres hilan una larga oración diciendo a Dios quién y qué es, o rezan todo un sistema de divinidad. Algunos predican, otros exhortan a la gente, hasta que todos desean que se detengan, y Dios también lo desea, sin duda alguna.
Algunos hombres hilan una larga oración diciendo a Dios quién y qué es, o rezan todo un sistema de divinidad. Algunos predican, otros exhortan a la gente, hasta que todos desean que se detengan, y Dios también lo desea, sin duda alguna.