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Así como el santo y el justo no pueden elevarse más allá de lo más alto que hay en cada uno de ustedes, así también el malvado y el débil no pueden caer más bajo que lo más bajo que hay en ustedes.
Así como el santo y el justo no pueden elevarse más allá de lo más alto que hay en cada uno de ustedes, así también el malvado y el débil no pueden caer más bajo que lo más bajo que hay en ustedes.