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No dejes que tu paz dependa de los corazones de los hombres; digan lo que digan de ti, bueno o malo, no eres por ello otro hombre, pues como eres, eres.
No dejes que tu paz dependa de los corazones de los hombres; digan lo que digan de ti, bueno o malo, no eres por ello otro hombre, pues como eres, eres.