-
Una vez decidido el 'qué', siempre sigue el 'cómo'. No debemos hacer del 'cómo' una excusa para no afrontar y aceptar el 'qué'.
Una vez decidido el 'qué', siempre sigue el 'cómo'. No debemos hacer del 'cómo' una excusa para no afrontar y aceptar el 'qué'.