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En perezosa apatía se jactan los estoicos, fijada su virtud: está fijada como en una helada; contraído todo, retirándose al pecho; pero la fuerza de ánimo es ejercicio, no reposo.
En perezosa apatía se jactan los estoicos, fijada su virtud: está fijada como en una helada; contraído todo, retirándose al pecho; pero la fuerza de ánimo es ejercicio, no reposo.