-
Hay dos formas de evitar el miedo: una es convenciéndonos de que somos inmunes al desastre, y la otra es mediante la práctica del puro coraje. Esta última es difícil, y para todo el mundo se convierte en imposible en un momento dado. Por ello, la primera siempre ha sido más popular. La magia primitiva tiene por objeto garantizar la seguridad, ya sea hiriendo a los enemigos o protegiéndose uno mismo mediante talismanes, hechizos o conjuros.