-
Del pensamiento correcto surge la práctica correcta. No es cierto que no importe lo que un hombre crea. No es cierto decir, como muchos dicen, que las creencias de un hombre no importan, es sólo su conducta lo que tiene importancia; ninguna conducta correcta duradera surge de una creencia errónea. Si piensas falsamente, actuarás equivocadamente; si piensas vilmente, tu conducta se ajustará a tu pensamiento.