Autores:
  • El perdón verbal, por muy sincero que sea, funciona mejor cuando no exigimos la respuesta que deseamos. Quiero decir que cuando decimos a la gente que les perdonamos, debemos dejarles libertad para que respondan a nuestras buenas noticias como quieran. Si la respuesta no es la que esperábamos, podemos irnos a casa y disfrutar de nuestra propia curación en privado.