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Mira tu salud; y si la tienes, alaba a Dios y valórala junto a la conciencia; porque la salud es la segunda bendición de que somos capaces los mortales, una bendición que el dinero no puede comprar.
Mira tu salud; y si la tienes, alaba a Dios y valórala junto a la conciencia; porque la salud es la segunda bendición de que somos capaces los mortales, una bendición que el dinero no puede comprar.