-
No os desaniméis. Si vierais a Aquel que está de pie en la orilla, extendiendo sus brazos para daros la bienvenida a tierra, vadearíais, no sólo a través de un mar de agravios, sino a través del mismo infierno para estar con Él.
No os desaniméis. Si vierais a Aquel que está de pie en la orilla, extendiendo sus brazos para daros la bienvenida a tierra, vadearíais, no sólo a través de un mar de agravios, sino a través del mismo infierno para estar con Él.