-
No hay hombre que pueda atar el tiempo o la marea; La hora se acerca, Tam no puede cabalgar; Esa hora, en el arco negro de la noche, esa hora lúgubre, Tam monta su bestia.
No hay hombre que pueda atar el tiempo o la marea; La hora se acerca, Tam no puede cabalgar; Esa hora, en el arco negro de la noche, esa hora lúgubre, Tam monta su bestia.