-
Sólo a través de la meditación se crea lentamente más conciencia dentro de ti, se crea más luz; se produce más vigilancia, más testimonio. Y ése es el milagro de la consciencia: si te haces consciente de la ira, te conviertes en un maestro de la ira. Entonces depende de ti enfadarte o no. Eres absolutamente libre de ser así o asá.